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INTELIGENCIA COLECTIVA

INTELIGENCIA COLECTIVA
17 marzo 2020     ANGEL. L. ARBONIES. Mphil en Innovation Management  

 ¿CREEMOS EN LA INTELIGENCIA COLECTIVA?


¿Es posible creer en la acción colectiva inteligente frente a los numerosos casos de estupidez que se nos presentan delante?

Hace años, Tom Malone del famoso MIT, en una memorable conferencia, en MIK – Mondragón , nos mostró un experimento con un colectivo de 50 personas. Cada una de ellas tenía un mando  para mover un avión (todos interactuaban con un solo avión) en una pantalla de simulación. El avión circulaba según la suma vectorial de las direcciones marcadas por las 50 personas y debía pasar por un paso estrecho entre dos montañas simuladas de gran altura. La idea era ver si colectivamente eran capaces de pasar por el espacio simulado entre montañas. ¿Serían capaces de ponerse de acuerdo?

Las primeras veces no había manera, y todos jugaron a ver la explosión del avión en la pantalla. El moderador dejo que pasara, pero luego ya pidió seriedad y que probaran en serio. Nadie sabía lo que el de al lado estaba marcando.

A partir de unos cuantos intentos el avión pasaba limpiamente.

¿Se habían puesto de acuerdo? NO. La expresión no sería “se pusieron de acuerdo” o “coordinaron”. La suma vectorial de los que querían pasar era mayor que la suma de los indiferentes más los opuestos. La lectura es que en un colectivo de seres inteligentes un porcentaje suficiente mueve la maquinaria. Los adeptos se mueven con sentido, si van consiguiendo adeptos entre los indecisos o pasotas, la victoria es segura. Los de vector contrario que nunca cambian, quedan anulados, absorbidos, ignorados.

La inteligencia colectiva. ¿Que es?

La INTELIGENCIA COLECTIVA es un concepto poco estudiado y goza de poco prestigio en el mundo de la gestión, tan secuencial, líder – dependiente y pasota. Levy es uno de los padres intelectuales del concepto (Lévy, Pierre, 1956– Inteligencia colectiva: por una antropología del ciberespacio / Pierre Lévy). Desde 1956 esta este concepto ha estado rondando el mundo de la gestión, ya es hora de desempolvarlo.

 A la inteligencia colectiva se le ofrecerá gran resistencia desde lo razonable y el sentido común, desde la lógica, pero cuando se prueba resulta efectiva.  Si se prueba, produce adeptos para siempre, así que el reto no es la discusión teórica sino la prueba, intentarlo.  La grandeza de probar (como está sucediendo ahora con esta crisis del CORONAVIRUS, haciendo algo juntos con otros en la misma situación se crea vinculo social, se crea comunidad, desaparecen muchas barreras y nace la cooperación. Para conseguir esto tenemos además una gran caja de herramientas: las tecnologías de la información y comunicación. Son nuestras, libres, baratas, para todos y no debemos dejarnos que nos las arrebaten o se usen solo para seguir como siempre.  Si seguimos usándolas para el espectáculo mediático, no como medio de comunicación y colaboración ganan los poderosos y los que se apuntan a ser poderosos.

REVOLUCIÓN– TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN


Es tan evidente que ya la hemos descontado sin usarla. Me parece mentira estar escribiendo esto hoy (lo escribía en 2014 con que ahora todavía me parece más sorprendente), pero pasados muchos años desde que escribí algo parecido, creo necesario resaltar la gran oportunidad que estamos desperdiciando. Creo sinceramente que no hay una conciencia clara y decidida del VALOR de uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) en la gestión, en los negocios, en la política, y en la sociedad. Los medios de comunicación y sus agentes deberían ser los primeros en dar ejemplo, los profesores, los líderes… pero estamos lejos de esto. Un catedrático se enfadó mucho cuando dije que era miope decir que las TIC son un nuevo sector. Ahora me ratifico. Es miope ver esto como un desarrollo sectorial. No vemos más allá y estamos utilizando estas tecnologías como un pasatiempo sin pararnos a pensar su poder de cambio en la empresa y en la vida social. Como decía Ramón Saizarbitoria en la feria de Durango, hemos pensado que la empresa y la tecnología no nos conciernen. Menudo error dejar esto en manos de otros. Y en Euskadi más, donde solo hemos alimentado el asunto de la pertenencia, y la empresa y la tecnología no entran en el discurso.

TILas TIC producen una disrupción significativa en casi todos los negocios, han transformado procesos, permiten una revolución en la gestión al destruir las secuencias largas, rompen el límite de espacio-tiempo, permiten acciones simultáneas, rápidas, extendidas a coste cero. Cualquier actividad puede regenerarse y reinventarse usando las TIC mientras van naciendo nuevas actividades que pueden hacer más poderosos a los ciudadanos y a los consumidores.

Las tablas del naufragio

Lamentablemente el problema para salir del naufragio del viejo modelo, del viejo capitalismo al ecologismo a la economía de género, de la sociedad industrial para entrar en la sociedad del conocimiento es que tenemos que construir la nueva embarcación con las tablas de la nave naufragada y necesitamos nuevos significados a las palabras a los conceptos que conducen a las acciones. Las tablas de la nueva nave recuerdan a la anterior, y muchos no ven el nuevo diseño, o no quieren verlo. Hay que promover una estructura de base. Los dos grandes significados, las grandes tablas del naufragio que podemos usar para la nueva nave son Participación y nueva cultura social innovadora

 La primera siempre ha estado ahí, la segunda es la conexión de comportamientos sociales potencialmente aparcados y los que ahora llega (debe llegar) su momento de eclosión. 

Participación de las personas en los asuntos que les competen. Es algo que ya se vienen produciendo en un fuerte crecimiento de la sociedad civil, creando innumerables asociaciones, grupos de interés y colectivos para infinidad de actividades, demostrando capacidad de gestión, como colectivos, de primer nivel. La participación ha crecido en áreas como el ocio, la cultura, el deporte, etc. etc. pero deben llegar al nivel político que les corresponde.

Se ha interpretado PARTICIPACIÓN = CONSULTA, cuando debe ser PARTICIPACIÓN = OBJETIVOS CONSENSUADOS y el sucedáneo ha dejado que espacios de importancia vital para las propias personas hayan quedado fuera de esta esfera participativa. Estos dos grandes espacios han sido el mundo económico y el mundo político. Por algún espejismo hemos pensado o nos han hecho pensar que no estamos preparados o que exigía algo que no teníamos y simplemente nos han engañado. Hemos dejado que nos representen en asuntos cruciales para nosotros. Ha llegado el momento de que la participación de las personas se haga porque las personas están preparadas para entrar en procesos de inteligencia colectiva.

CULTURA SOCIAL INNOVADORA

Los avances de la biología y de la medicina nos obligan a un redescubrimiento de nuestra relación con el cuerpo, la reproducción, la enfermedad y la muerte. Lo dispositivos aumentan nuestra capacidad genética y las técnicas de comunicación replantean el vínculo social y desde la primera gran mutación antropológica (la del neolítico, que vio el surgimiento de la ganadería, la agricultura, la ciudad, el Estado y la escritura), entramos en la Sociedad del Conocimiento, con una variedad sustancial: tenemos la posibilidad de pensar colectivamente esta aventura y de influir en ella. Así lo expresa Levy.

En nuestra aventura humana somos nómadas viajando hacia una nueva era. Para el viaje siempre hay pereza, resistencia, y más si la población está tan envejecida, con la perdida de vitalismo que ello lleva consigo.  Como no tenemos referencias históricas vamos rondando los límites exteriores de la economía que ya no soporta las rigideces y modelos del pasado. El problema es el cambio de una cultura social a una cultura social que hemos llamado INNOVADORA.  La llamamos así porque es una cultura que acepta la incertidumbre y el cambio como algo intrínseco, no busca la estabilidad sino la evolución constante. Uf que miedo para algunos apóstoles de la estabilidad, que no existe, solo es una palabra tranquilizadora.

Leer aquí

CULTURA SOCIAL INNOVADORA ( Arbonies, Angel) 2015. Ed. Diaz de Santos

El envejecimiento es además un gran problema porque todos nuestros líderes son viejos, agotados y poco innovadores, salvo excepciones. No les interesa un futuro en el que no van a estar, así que las élites, expertas en el pasado, siempre taponan la salida de la inteligencia colectiva. Casi sin querer.

Es necesario reinventar la política y la democracia sin caer en el error de ponernos en manos de otros sino cuidar la participación por encima de cualquier propia opinión, cuidar las herramientas que procuran colectivos inteligentes para que las personas se orienten ante los cambios. Y hay mucho listo, con poder. Lo somos todos en cuanto nos dan una pizca de poder. No hay nadie que se resista a sugerir “lo que hay que hacer” y muy pocos preparados y dispuestos a aprender.

Necesitamos APRENDIZAJE y un lenguaje de transmisión de lo aprendido, compartir ese aprendizaje, compartir el conocimiento y COLABORAR e intercambiar. Es un paso y un nuevo[1] atributo humano: la capacidad de compartir conocimiento. El reto es ir aprendiendo, también las propias técnicas, regulaciones, métodos que ayuden a esta colaboración y alcanzar escalas de humanización mejores. Podremos dejar de llamarle progreso.  

La herramienta que necesitamos es la que un día Borj llamó, ¡¡¡ oh sorpresa¡¡¡, diálogo. Pero recuperar el diálogo, tal como lo entendió el famoso científico, no está cercano porque hemos prostituido el concepto. Dialogo requiere humildad, nadie sabe nada, todo el mundo sabe algo, generosidad de entrada, dar primero, y esperar reciprocidad.


[1] N0 nuevo, sino que se monitoriza. Se ha puesto encima de la mesa para usarlo

Empezar por las empresas

La prosperidad de las naciones, las regiones, las empresas y los individuos depende de su capacidad para navegar por el espacio del conocimiento. Mientras más personas participen en estos procesos mejor para ese colectivo. Exige militar como sujetos cognitivos abiertos, capaces de iniciativa, de imaginación y de reacción rápidas. No competimos solo que llegamos antes a

las soluciones, si así actuamos. Todo se basa y se basará a largo plazo en la flexibilidad y la vitalidad de nuestras redes de producción, de transacción y de intercambio de conocimientos, lo que incluye la educación, las empresas, la resolución de problemas.

La empresa debe ser una red de innovación dentro de otras redes de innovación como un gran sistema fractal. De hecho, una empresa sin red de innovación es una rémora y tiende a desaparecer progresivamente por inanición. La red no las admite.  Alimentarlas artificialmente es drenar recursos para lo nuevo.

El conocimiento se ha convertido en la nueva infraestructura. Hablamos de un conocimiento que reside en las personas, es íntimo y va indivisiblemente unido a ellas, por lo que incluye valores y creencias. Eso hace que cualquier proyecto de humanización deba contar con las personas, no se puede extraer de ellas el conocimiento como un exprimidor, sino que es requisito incorporarlas al proyecto. No ideológico sino práctico.

 Sin nuevas competencias y conocimiento las organizaciones se encojen y mueren. En algunos momentos de la historia de la gestión bastó con pequeños flujos de conocimiento aportado por los directivos y las élites para cultivar estas empresas ahora no es suficiente, de manera que las empresas deben contar como venimos diciendo con el conocimiento de todas las personas. Pueden, si quieren, pero las que quieran estarán en clara ventaja frente a las que se encierren en sí mismas. No hay nada más potente que individuos capaces de desarrollar su potencial intelectual tomando iniciativas oportunas. Ahora la planificación desde arriba lo que hace es producir ineficiencias.

www.arboniesassociados.eus

Eso significa tomar decisiones sobre lo que hay que hacer que NO es privativo de élites para no dejar que la decisión sea solo económica e intrascendente desde el punto de vista humano (solidaridad, género, ecología, respeto etc.) De hecho, es lo económico puro lo intrascendente. El valor radial es la decisión de crear valor humano (lo que queremos) estará presente sin duda en la elección de lo que merece la pena hacer. El universo anterior alejaba a las personas de estas decisiones y se tomaban por ellas (con el pueblo, pero sin el pueblo)

En el modelo de Desarrollo Basado en Conocimiento (Javier Carrillo) se busca el balance como meta, no un óptimo, sino un balance.  Desarrollo económico, ligado a desarrollo humano, a desarrollo social, integrados y no desagregado, ni ordenados. Capital financiero, humano y capital social son medio y fin en sí mismos, necesitamos hacerlos crecer para hacer crecer el valor, y en ese ejercicio nos sale la espiral virtuosa.

Los imperativos económicos y financieros ya no circulan en un circuito cerrado y amañado como sucede ahora.

Es lo que nos han querido hacer pensar: que toda la economía es economía financiera, desprovista de finalidad real de crear valor, solo especulativa. En los últimos años en los que ese capital financiero ha rehuido contribuir al progreso social de nuevas empresas ahora que estamos en un momento crucial para hacerlo gracias a las grandes trayectorias tecnológicas desatadas y entrelazadas.

Si lo profesional y el desarrollo personal no se separan tanto estaremos llegando al punto en el que desaparece un mundo económico centrado en la compra de tiempo de trabajo para pasar a un mundo donde se intercambia talento y donde el conocedor es parte negociadora, no solo el proveedor de talento.

Cuando aflora un compromiso personal la cultura social está ahí manifestándose desde las personas. Ya no se trata de la cadena elaborar-consumir- reciclar sino de fomentar experiencias y crear, recrear nuestro mundo o sea significados culturales.

¿Cómo será la vida económica y social si adoptamos todos una Cultura Social Innovadora?

Pues seguramente perderán peso las empresas, la empresa ya no será un muro cerrado sino un nodo de nodos en la red. Igualmente, las universidades serán concebidas para ganar espacios en los nodos de redes en los que suceden las experiencias, experimentos y creación de conocimiento, de manera que el mundo económico será un cosmos de atractores como por ejemplo, las ciudades, satélites o hubs temáticos, rodeados de asociaciones, redes, colectivos intercambiando conocimiento práctico, y siguiendo leyes de reciprocidad.

Los espacios ganadores serán aquellos en los que más rápidamente puedan nacer y reordenarse colectivos creadores para generar valor, así que las ciudades y espacios de conocimiento se convierten en atractor y receptor de conocimientos polos de energía dentro de un sistema de la Cultura Social Innovadora.


Angel L. Arbonies

¿Cómo será la vida económica Y SOCIAL si adoptamos todos una Cultura Social Innovadora? (7)

Pues seguramente perderán peso las empresas, la empresa ya no será un muro cerrado sino un nodo de nodos en la red. Igualmente, las universidades serán concebidas para ganar espacios en los nodos de redes en los que suceden las experiencias, experimentos y creación de conocimiento, de manera que el mundo económico será un cosmos de atractores como por ejemplo, las ciudades, satélites o hubs temáticos, rodeados de asociaciones, redes, colectivos intercambiando conocimiento práctico, y siguiendo leyes de reciprocidad.

Los espacios ganadores serán aquellos en los que más rápidamente puedan nacer y reordenarse colectivos creadores para generar valor, así que las ciudades y espacios de conocimiento se convierten en atractor y receptor de conocimientos polos de energía dentro de un sistema de la Cultura Social Innovadora.

  • Incluir aquí experiencias de autoorganizacion e inteligencia colectiva con motivo de la CRISIS SANITARIA DEL CORONAVIRUS

EMPEZAR POR LAS EMPRESAS (6)

La prosperidad de las naciones, las regiones, las empresas y los individuos depende de su capacidad para navegar por el espacio del conocimiento. Mientras más personas participen en estos procesos mejor para ese colectivo. Exige militar como sujetos cognitivos abiertos, capaces de iniciativa, de imaginación y de reacción rápidas. No competimos solo que llegamos antes a las soluciones, si así actuamos. Todo se basa y se basará a largo plazo en la flexibilidad y la vitalidad de nuestras redes de producción, de transacción y de intercambio de conocimientos, lo que incluye la educación, las empresas, la resolución de problemas.

La empresa debe ser una red de innovación dentro de otras redes de innovación como un gran sistema fractal. De hecho, una empresa sin red de innovación es una rémora y tiende a desaparecer progresivamente por inanición. La red no las admite. Alimentarlas artificialmente es drenar recursos para lo nuevo.

El conocimiento se ha convertido en la nueva infraestructura. Hablamos de un conocimiento que reside en las personas, es íntimo y va indivisiblemente unido a ellas, por lo que incluye valores y creencias. Eso hace que cualquier proyecto de humanización deba contar con las personas, no se puede extraer de ellas el conocimiento como un exprimidor, sino que es requisito incorporarlas al proyecto. No ideológico sino práctico.

Sin nuevas competencias y conocimiento las organizaciones se encojen y mueren. En algunos momentos de la historia de la gestión bastó con pequeños flujos de conocimiento aportado por los directivos y las élites para cultivar estas empresas ahora no es suficiente, de manera que las empresas deben contar como venimos diciendo con el conocimiento de todas las personas. Pueden, si quieren, pero las que quieran estarán en clara ventaja frente a las que se encierren en sí mismas. No hay nada más potente que individuos capaces de desarrollar su potencial intelectual tomando iniciativas oportunas. Ahora la planificación desde arriba lo que hace es producir ineficiencias.

Eso significa tomar decisiones sobre lo que hay que hacer que NO es privativo de élites para no dejar que la decisión sea solo económica e intrascendente desde el punto de vista humano (solidaridad, género, ecología, respeto etc.) De hecho, es lo económico puro lo intrascendente. El valor radial es la decisión de crear valor humano (lo que queremos) estará presente sin duda en la elección de lo que merece la pena hacer. El universo anterior alejaba a las personas de estas decisiones y se tomaban por ellas (con el pueblo, pero sin el pueblo)

En el modelo de Desarrollo Basado en Conocimiento (Javier Carrillo) se busca el balance como meta, no un óptimo, sino un balance.  Desarrollo económico, ligado a desarrollo humano, a desarrollo social, integrados y no desagregado, ni ordenados. Capital financiero, humano y capital social son medio y fin en sí mismos, necesitamos hacerlos crecer para hacer crecer el valor, y en ese ejercicio nos sale la espiral virtuosa.

Los imperativos económicos y financieros ya no circulan en un circuito cerrado y amañado como sucede ahora.

Es lo que nos han querido hacer pensar: que toda la economía es economía financiera, desprovista de finalidad real de crear valor, solo especulativa. En los últimos años en los que ese capital financiero ha rehuido contribuir al progreso social de nuevas empresas ahora que estamos en un momento crucial para hacerlo gracias a las grandes trayectorias tecnológicas desatadas y entrelazadas.

Si lo profesional y el desarrollo personal no se separan tanto estaremos llegando al punto en el que desaparece un mundo económico centrado en la compra de tiempo de trabajo para pasar a un mundo donde se intercambia talento y donde el conocedor es parte negociadora, no solo el proveedor de talento.

Cuando aflora un compromiso personal la cultura social está ahí manifestándose desde las personas. Ya no se trata de la cadena elaborar-consumir- reciclar sino de fomentar experiencias y crear, recrear nuestro mundo o sea significados culturales.

CULTURA SOCIAL INNOVADORA (5)

Los avances de la biología y de la medicina nos obligan a un redescubrimiento de nuestra relación con el cuerpo, la reproducción, la enfermedad y la muerte. Lo dispositivos aumentan nuestra capacidad genética y las técnicas de comunicación replantean el vínculo social y desde la primera gran mutación antropológica (la del neolítico, que vio el surgimiento de la ganadería, la agricultura, la ciudad, el Estado y la escritura), entramos en la Sociedad del Conocimiento, con una variedad sustancial: tenemos la posibilidad de pensar colectivamente esta aventura y de influir en ella. Así lo expresa Levy.

En nuestra aventura humana somos nómadas viajando hacia una nueva era. Para el viaje siempre hay pereza, resistencia, y más si la población está tan envejecida, con la perdida de vitalismo que ello lleva consigo.  Como no tenemos referencias históricas vamos rondando los límites exteriores de la economía que ya no soporta las rigideces y modelos del pasado. El problema es el cambio de una cultura social a una cultura social que hemos llamado INNOVADORA.  La llamamos así porque es una cultura que acepta la incertidumbre y el cambio como algo intrínseco, no busca la estabilidad sino la evolución constante. Uf que miedo para algunos apóstoles de la estabilidad, que no existe, solo es una palabra tranquilizadora.

El envejecimiento es además un gran problema porque todos nuestros líderes son viejos, agotados y poco innovadores, salvo excepciones. No les interesa un futuro en el que no van a estar, así que las élites, expertas en el pasado, siempre taponan la salida de la inteligencia colectiva. Casi sin querer.

Es necesario reinventar la política y la democracia sin caer en el error de ponernos en manos de otros sino cuidar la participación por encima de cualquier propia opinión, cuidar las herramientas que procuran colectivos inteligentes para que las personas se orienten ante los cambios. Y hay mucho listo, con poder. Lo somos todos en cuanto nos dan una pizca de poder. No hay nadie que se resista a sugerir “lo que hay que hacer” y muy pocos preparados y dispuestos a aprender.

Necesitamos APRENDIZAJE y un lenguaje de transmisión de lo aprendido, compartir ese aprendizaje, compartir el conocimiento y COLABORAR e intercambiar. Es un paso y un nuevo[1] atributo humano: la capacidad de compartir conocimiento. El reto es ir aprendiendo, también las propias técnicas, regulaciones, métodos que ayuden a esta colaboración y alcanzar escalas de humanización mejores. Podremos dejar de llamarle progreso.  

La herramienta que necesitamos es la que un día Borj llamó, ¡¡¡ oh sorpresa¡¡¡, diálogo. Pero recuperar el diálogo, tal como lo entendió el famoso científico, no está cercano porque hemos prostituido el concepto. Dialogo requiere humildad, nadie sabe nada, todo el mundo sabe algo, generosidad de entrada, dar primero, y esperar reciprocidad.


[1] NO nuevo sino puesto encima de la mesa para usarlo

LAS TABLAS DEL NAUFRAGIO (4)

Lamentablemente el problema para salir del naufragio del viejo modelo, del viejo capitalismo al ecologismo a la economía de género, de la sociedad industrial para entrar en la sociedad del conocimiento es que tenemos que construir la nueva embarcación con las tablas de la nave naufragada y necesitamos nuevos significados a las palabras a los conceptos que conducen a las acciones. Las tablas de la nueva nave recuerdan a la anterior, y muchos no ven el nuevo diseño, o no quieren verlo.

Hay que promover una estructura de base. Los dos grandes significados, las grandes tablas del naufragio que podemos usar para la nueva nave son Participación y nueva cultura social innovadora. La primera siempre ha estado ahí, las segunda es la conexión de comportamientos sociales potencialmente aparcados y los que ahora llega (debe llegar) su momento de eclosión. 

Participación de las personas en los asuntos que les competen. Es algo que ya se vienen produciendo en un fuerte crecimiento de la sociedad civil, creando innumerables asociaciones, grupos de interés y colectivos para infinidad de actividades, demostrando capacidad de gestión, como colectivos, de primer nivel. La participación ha crecido en áreas como el ocio, la cultura, el deporte, etc. etc. pero deben llegar al nivel político que les corresponde.

Se ha interpretado PARTICIPACION = CONSULTA, cuando debe ser PARTICIPACION = OBJETIVOS CONSENSUADOS y el sucedáneo ha dejado que espacios de importancia vital para las propias personas hayan quedado fuera de esta esfera participativa. Estos dos grandes espacios han sido el mundo económico y el mundo político. Por algún espejismo hemos pensado o nos han hecho pensar que no estamos preparados o que exigía algo que no teníamos y simplemente nos han engañado. Hemos dejado que nos representen en asuntos cruciales para nosotros.

Ha llegado el momento de que la participación de las personas se haga porque las personas están preparadas para entrar en procesos de inteligencia colectiva.

REVOLUCIÓN TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN (3)

Es tan evidente que ya la hemos descontado sin usarla. Me parece mentira estar escribiendo esto hoy (lo escribía en 2014 con que ahora todavía me parece más sorprendente), pero pasados muchos años desde que escribí algo parecido, creo necesario resaltar la gran oportunidad que estamos desperdiciando. Creo sinceramente que no hay una conciencia clara y decidida del VALOR de uso de las tecnologías de la información y comuni­cación (TIC) en la gestión, en los negocios, en la política, y en la sociedad. Los medios de comunicación y sus agentes deberían ser los primeros en dar ejemplo, los profesores, los líderes… pero estamos lejos de esto. Un catedrático se enfadó mucho cuando dije que era miope decir que las TIC son un nuevo sector. Ahora me ratifico. Es miope ver esto como un desarrollo sectorial. No vemos más allá y estamos utilizando estas tecnologías como un pasatiempo sin pararnos a pensar su poder de cambio en la empresa y en la vida social. Como decía Ramón Saizarbitoria en la feria de Durango, hemos pensado que la empresa y la tecnología no nos conciernen. Menudo error dejar esto en manos de otros. Y en Euskadi más, donde solo hemos alimentado el asunto de la pertenencia, y la empresa y la tecnología no entran en el discurso.

Resultado de imagen de TICSTILas TIC producen una disrupción significativa en casi todos los negocios, han transformado procesos, permiten una revo­lución en la gestión al destruir las secuencias largas, rompen el límite de espacio-tiempo, permiten acciones simultáneas, rá­pidas, extendidas a coste cero. Cualquier actividad puede rege­nerarse y reinventarse usando las TIC mientras van naciendo nuevas actividades que pueden hacer más poderosos a los ciudadanos y a los consumidores.

LA INTELIGENCIA COLECTIVA (2)

La INTELIGENCIA COLECTIVA es un concepto poco estudiado y goza de poco prestigio en el mundo de la gestión, tan secuencial, líder – dependiente y pasota. Levy es uno de los padres intelectuales del concepto (Lévy, Pierre, 1956– Inteligencia colectiva: por una antropología del ciberespacio / Pierre Lévy). Desde 1956 esta este concepto ha estado rondando el mundo de la gestión, ya es hora de desempolvarlo.

 A la inteligencia colectiva se le ofrecerá gran resistencia desde lo razonable y el sentido común, desde la lógica, pero cuando se prueba resulta efectiva.  Si se prueba, produce adeptos para siempre, así que el reto no es la disquisición teórica sino la prueba, intentarlo.  La grandeza de probar (como está sucediendo ahora con esta crisis del CORONAVIRUS, haciendo algo juntos con otros en la misma situación se crea vinculo social, se crea comunidad, desaparecen muchas barreras y nace la cooperación. Para conseguir esto tenemos además una gran caja de herramientas: las tecnologías de la información y comunicación. Son nuestras, libres, baratas, para todos y no debemos dejarnos que nos las arrebaten o se usen solo para seguir como siempre.  Si seguimos usándolas para el espectáculo mediático, no como medio de comunicación y colaboración ganan los poderosos y los que se apuntan a ser poderosos.

CORONAVIRUS ¿CREEMOS EN LA INTELIGENCIA COLECTIVA? (1)

Hace años, Tom Malone del famoso MIT, en una memorable conferencia, en MIK – Mondragón , nos mostró un experimento con un colectivo de 50 personas. Cada una de ellas tenía un mando  para mover un avión (todos interactuaban con un solo avión) en una pantalla de simulación. El avión circulaba según la suma vectorial de las direcciones marcadas por las 50 personas y debía pasar por un paso estrecho entre dos montañas simuladas de gran altura. La idea era ver si colectivamente eran capaces de pasar por el espacio simulado entre montañas. ¿Serían capaces de ponerse de acuerdo?

Las primeras veces no había manera, y todos jugaron a ver la explosión del avión en la pantalla. El moderador dejo que pasara, pero luego ya pidió seriedad y que probaran en serio. Nadie sabía lo que el de al lado estaba marcando.

A partir de unos cuantos intentos el avión pasaba limpiamente.

¿se habían puesto de acuerdo? NO. La expresión no sería “se pusieron de acuerdo” o “coordinaron”. La suma vectorial de los que querían pasar era mayor que la suma de los indiferentes más los opuestos. La lectura es que en un colectivo de seres inteligentes un porcentaje suficiente mueve la maquinaria. Los adeptos mueven son sentido, si van consiguiendo adeptos entre los indecisos o pasotas, la victoria es segura. Los de vector contrario que nunca cambian, quedan anulados, absorbidos, ignorados.

CLAUSULAS ANTI ATH: aNIMADVERSIÓN?

¿Porque pone La Real precios diferentes a lAth por el mismo jugador? ¿Porque para el Ath. pone más blindaje?. ¿Es animadversión de La Real que PREFIERE VER A SUS EXJUGADORES EN OTROS EQUIPOS? . NO (aunque siendo una competición podría legítimamente no querer vender a un rival directo y no querer reforzarle). Pero hayn otra explicación digamos, más técnica.

Vamos a explicarnos trayendo aquí la ley económica que se llama DISCRIMINACION DE PRECIOS. ¿Qué tipo de discriminación de precios sufre el Ath?

¿Alguna vez te has preguntado si lo que pagas por un bien o servicio es su precio real? Ante la típica forma de aplicar un margen sobre los costos las empresas vienen implantado hace tiempo , técnicas de marketing y segmentación en las que establecen diferentes precios para bienes similares. El Premio Nobel de Economía, Jean Tirole, define LA DISCRIMINACIÓN DE PRECIOS como aquella situación en la que un productor vende dos unidades de un mismo bien físico a precios diferentes al mismo consumidor o bien a consumidores diferentes

DISCRIMINACIòN PRIMER GRADO

Uno a uno

Surge en aquellas situaciones en las que el oferente conoce muy bien a su consumidor y fija diferentes precios para cada cliente y unidad vendida. Es decir, se cobra al demandante lo máximo que está dispuesto a pagar y, por tanto, el precio depende de la persona que lo compre. Los ejemplos más conocidos serían el regateo y las subastas. Una persona que tiene mucho dinero o desea algo con mucho ímpetu siempre paga más regateando. El que vende se aprovecha. Saca más dinero con el más interesado.

2- DISCRIMINACION DE SEGUNDO GRADO

Por segmentos o compradores.

La gente ve el mismo espectáculo teatral u operístico pero los de palco pagan mucho más. De igual forma la entrada a un concierto resulta mucho más cara un día antes que comprándola con dos meses de antelación Un billete de avión en primera clase te costará mucho más que uno en turista.

Y otros ejemplos son el abono transportes de jóvenes y jubilados, un descuento en la matrícula universitaria a las familias numerosas o la rebaja en el precio del gimnasio a los estudiantes.

Para poder aplicar LA DISCRIMINACION es necesario poder inferir o deducir que alguien está muy interesado, más que otros compradores en tu producto. La Real a pesar de no tener premios nobel ha deducido por experiencia que el Ath está dispuesto a pagar más por buenos jugadores vascos. De ahí que se aproveche como haría cualquier gestor que merezca ese nombre.

Otras clausulas anti en el futbol:

  • Osasuna cláusulas anti – Ath. Club de Bilbao
  • Real Madrid. Anti Di María para clubs Españoles Penalización 30M euros
  • Real Madrid. Ozil cláusula anti Barca
  • Real Madrid. Cláusula anti – jeques ( ricos sin control )
  • La Premier tiene cláusulas anti Florentino ( otro rico sin control )

Aparte emociones y sentimientos¿alguien puede rebatir este derecho de LA REAL.?